Me
gustaría que la legislatura que ha empezado a rodar fuera la de las Autonomías,
la del Poder judicial, la de la reforma de la ley Electoral y la de la reforma
de
la
Administración Local.
Fuerza
tienen los dos partidos mayoritarios, el 92 por ciento de las actuales Cortes,
pero lo que no se si tienen es voluntad de cumplir el voto del pueblo español,
que ha querido que fuera mayoritariamente para los dos partidos nacionales y no
nacionalistas (bueno, en principio). Lo malo es que va a ser más la legislatura
de la economía; es que con cuatro años sin hacer 'casi' nada es muy difícil
tener defensas, y el virus ataca sin piedad cuando tenemos el cuerpo
debilitado. Como nos decía José Luís Sanpedro en la carrera de Ciencias
Políticas y Económicas, los cánceres no se curan con aspirinas.
De un largo dialogo que Frédiric Bastiat narra entre J.Bonhomme (viñador) y
M.Lasouche (recaudador), recojo una parte que considero significativa: Es bien
necesario mantener el equilibrio de las fuerzas europeas. ¡Ah, Dios mío! El
equilibrio será el mismo si se reduce en todas partes las fuerzas a la mitad o
en tres cuartos; conservaríamos nuestros niños y nuestras rentas; no será más
que entenderse. Sí, pero no nos entendemos. Es que lo que me asombra; pues, en
fin, cada uno sufre. Tú los has querido, J. Bonhomme. Usted bromea, señor
recaudador ¿es que tengo voz y voto en el asunto? ¿A quién ha nombrado como
diputado? A un bravo general de la armada, que será mariscal dentro de poco. ¿Y
de qué vive el bravo general? De mis toneles, por lo que me imagino. ¿Y qué
sucedería si el votara por la reducción de la armada y de su contribución? En
lugar de ser hecho mariscal, sería puesto en retiro. Si que me quita de los
veinte toneles de vino seis de lo mejores, ¿qué recobro de ello? La satisfacción
de decir: ¡Que estoy orgulloso de ser francés, cuando miro el arco del triunfo!
El optimismo de Solbes frente a los 'antipatriotas' es que las cuentas públicas
se hayan quedado obsoletas, dado que se habían elaborado en base a un
crecimiento que no se va a producir, y por tanto los empresarios y las
Comunidades autónomas que creían en los datos macroeconómicos del gobierno a
tener dificultades en sus empresas en sus instituciones, y mucha gente al paro.
El gobierno estimó un tipo medio de cambio del euro de l,42 dólares, frente al
casi 1,60 actual; precio del barril de petróleo Brent de 78,8 dólares a los 120
por barril; crecimiento del PIB mundial del 5,3$ frente al riesgo que caiga al
3%. A nivel interior de nuestro país, el aumento del PIB se estimaba el 3,1%
frente al 1,5%; la demanda nacional del 3,5% frente al 2,1 según estimación de
Funcas; la tasa de paro de un 8,2% frente al 9,5%; la inflación (el cáncer de
la economía) se estimaba en el 2%, y Funcas lo sitúa en el 4,1%. España genera
un 80% menos de trabajo que hace un año.
O sea, que todo lo que se nos dijo en la aprobación de los PGE 2008 y las
promesas estrella de ZP nos envió en las elecciones (los alicantinos decimos
prometer hasta no cumplir) sobre pleno empleo, inflación, euribor, han quedado
muy lejos de la realidad. O sea, nuestra economía presenta una desaceleración
económica (más bien crisis nacional) notablemente más acusada de lo previsto y
el deterioro de las perspectivas económicas, el aumento del paro (a un fijo le habían
dicho que a la rue, pero ahora no rue pero sí no fijo), lo elevador tipos de
interés, el encarecimiento de los productos básicos van a seguir repercutiendo
en nuestra economía.
Olvídense del superávit, antes de las elecciones era "nuestro
orgullo", ahora corre un serio peligro de desaparecer. Creo que tenemos
que pagar los excesos de un ciclo expansivo que ha durado más de trece años, y
que en los últimos cuatro no se ha hecho absolutamente nada para atenuarlo.
¡Vuelven los keynesianos!; se acuerdan de una carta de Hayek a Keynes en la que
le decía si ya se esta demostrando que ahora sus teorías ya no son eficientes
que les dirá a sus discípulos. Les diré, antes de morir, que yo estaba
equivocado; lo malo que se murió antes de podérselo decir.
Las medidas del gobierno para hacer frente a la crisis económica son una vez
más de recetar aspirinas. Fiscalidad: devolución de 400 euros, desaparición del
Impuesto sobre el Patrimonio, actualización del Impuesto de Sucesiones y
Donaciones, plan de lucha contra el fraude fiscal (¿es qué no lo había?
Laboral, elevaciones del salario mínimo a 800 euros (¡peor me lo ponen!),
reforzar la protección por despido. Laboral.
Empresas, adelanto de las devoluciones del IVA y reducción del 30% de la carga
administrativa. Vivienda, ampliación del plazo de la hipoteca, consensuar con
las comunidades un compromiso de crear 1,5 millones de viviendas de protección
oficial en 10 años, plan de rehabilitación de viviendas antiguas, aumentar la
cuantía de los avales del ICO para fondos de titulación de VPO.
Infraestructuras, acelerar los planes de licitación de obra pública (¿AVE a
Alicante? ¿Canalización urgente de agua a la comunidad valenciana?) y adelanto
del plan de infraestructuras terrestres.
Asuntos Sociales, aumentar la dotación de
la Ley de Dependencia de
871 a 1.200 millones para
2009. Como diría el profesor Centeno, las medidas del gobierno: una chapuza
antisocial. Es la economía, votante; usted lo quiso pues viva la democracia.
La solución ideal de esta crisis pasa por un aumento de la productividad (les
suena, cuando ZP no gobernaba nos decían que todos los males eran la baja
productividad, y...) En un informe del profesor Recarte manifiesta que la
crisis terminará cuando el sector de la construcción reduzca su producción de
todo tipo de edificaciones durante tres o cuatro años y cuando las familias y
las empresas gasten menos en consumo e inversión y reduzcan su endeudamiento.
¿Qué puede hacer el gobierno? Intentar paliar la situación de empresas y
familias reduciendo impuestos, atrasando los pagos por hipotecas, acelerando
las devoluciones de impuestos, dando avales públicos para actividades muy
específicas, intentar la recalificación profesional de los que pierden su
trabajo en los sectores de la construcción, inmobiliario e industrial y
acelerar la vuelta a sus países de origen de los inmigrantes que lo acepten con
incentivos económicos.
La economía para ser eficaz, y así lo decía R. Lucas, debe ser libre; lo demás
son enfermedades. La realidad es que cuando aumenta la oferta monetaria y
desciende el interés, los consumidores arrasan los almacenes y los inversores
invierten. Axial de sencillo, votante.
Agustín Villanueva Pazos
Profesor de Análisis y Evaluación Política y de Opinión Pública de
la UMH