Escrito por Juan José Gil Sánchez, Secretario de ADEFA (Asociación de Fibromialgia de Alicante)
30/04/2008 12:00
Durante
mucho tiempo hemos creído que teniendo FM y SFC era absurdo que nos hicieran
tantas pruebas médicas (radiografias, ecografías, resonancias, etc…) ya que
ninguna de ellas evidencia nuestra enfermedad.
Pero el
tener estas enfermedades no nos excluye de tener otras asociadas. Y, además,
realizándonos estas pruebas, sí que nos aparecen hernias discales, hernias de
hiato, piedras en el riñón, artritis, estenosis de canal, etc…). No deja de ser
curioso que estas patologías estén presentes en muchos de nosotros., por lo que
quizás sería interesante revisar el historial médico de cada uno.
También
es llamativo el que la mayoría de nosotros desde la infancia hayamos empezado a
tener problemas de salud. Ya se sabe: los dolores en las piernas son dolores de
crecimiento, y cuando hemos dejado de crecer ¿qué son?.
Otro
hecho que se repite es que muchos de nosotros, antes de la enfermedad, éramos
felices y activos, y ahora no lo somos. A muchos nos ha costado conseguir un
trabajo y formar una familia para sentirnos realizados y ahora nos cuesta
mantenerlos.
Y para
quienes piensan que vamos detrás de una incapacidad, solo deberían fijarse en que
económicamente no nos compensa. También es fácil pensar para aquellos que nos
tratan de simuladores, invisibles y otras tantas cosas, que tantos enfermos de
distintas partes del mundo no pueden ponerse de acuerdo en expresar los mismos
síntomas.
Otro dato
repetitivo es que de muchas de las consultas médicas vamos siendo expulsados
alegando que ya sabemos lo que tenemos y que no hace falta que volvamos.
Es más,
desde esta Asociación hemos pretendido que se organicen cursos de “Formación y
Atención a los enfermos de Fibromialgia” para los médicos de Atención Primaria.
Y la única respuesta que hemos conseguido es que tales médicos ya tienen los
conocimientos para dicha atención.
Aunque
claro, tal y cómo están las cosas, parece ser que hoy el que no se cura de
Fibromialgia es porque no le da la gana. Solo hay que darse una vuelta por las
libreríasy veremos la de libros
escritos por médicos y no médicos que aseguran curar
la Fibromialgia y el
Síndrome de Fatiga Crónica. Muchos de estos médicos no se les había oído nunca
hablar de
la Fibromialgia
y ahora escriben diciendo que son grandes especialistas y saben como curarla.
Y si
estar curado, significa que puedo comer lo que me da la gana sin que me siente
mal, desarrollar mis horarios de trabajo a rajatabla y reposar después de comer
con una buena siesta para después salir de paseo, cumplir con mis obligaciones
domésticas y familiares sin desfallecer, llegar el fin de semana y salir a
cenar y después estar de fiesta hasta las dos de la madrugada y al día
siguiente darte una ducha para volver a estar como una rosa, todo esto yo hace
años que no lo puedo hacer.
Al igual
que el Parkinson, el Alzheimer, el cáncer o el sida no se curan con dietas
macrobióticas, alimentos biológicos, o terapias psicoemocionales, tampoco lo
hacen ni la fibromialgia y el SFC..
Esto no
hace nada más que seguir sembrando las dudas e incertidumbres que todavía se
tienen acerca de estas enfermedades. Aunque siempre nos queda la esperanza de
verdaderos especialistas que siguen estudiando e investigando para poder
confiar en que un día se nos trate como merecemos.
Quiero
por todo esto, aprovechar el momento y hacer un llamamiento a
la Unidad, a que todos los
enfermos de Fibromialgia, SFC y Sensibilidad Química Múltiple sumemos nuestros
esfuerzos a pesar de que tanto nos cueste y de una vez por todas dejemos de ser
invisibles, solicitando el apoyo de las asociaciones, de las Federaciones, de
las Fundaciones para seguir avanzando.
Porque
aunque tengamos de compañero infatigable el “Dolor” nadie está exento de poder
padecerlo en algún momento de su vidatal y como ya decía Manuel José de Porto en 1958 en sus Ligeras
Indicaciones sobre el Dolor: “Hay quien le considera como el mayor enemigo del
hombre, el tirano más vengativo y rencoroso de la humanidad, que lo mismo hiere
al niño que al viejo, al fuerte que al débil, que no respeta el rango ni el
talento, ni al libre ni al esclavo; que visita lo mismo el palacio que la
cabaña, escogiendo sus víctimas lo mismo a la luz del día que durante las
tinieblas, siendo vana toda la precaución contra su crueldad, como inútil e
insegura toda defensa contra sus asechanzas”.
Y no
quiero terminar, sin hacer mención y parafraseando al Dr. Ferrán en el libro
“Fibromialgia: La verdad desnuda”, en el que dice “Tendremos una enfermedad,
que será orgánica, psicológica o una mezcla de ambas, con distintos factores
que la desencadena, pero “¿cómo pueden algunos todavía dudar de que estemos
enfermos?”.
Los
médicos están para hacer todo lo posible por nosotros, pues han elegido esa
profesión. Y aunque hoy por hoy no nos pueden curar, necesitamos de su vital
ayuda, porque nosotros no hemos elegido estar enfermos.
Juan José
Gil Sánchez Secretario de ADEFA (Asociación de Fibromialgia de
Alicante)