El día de las inundaciones se puso las botas y trabajó en la retirada de cohes que taponaban la salida del agua. Ahora lucha para que el pueblo vuelva a la normalidad
“En los momentos difíciles las personas se ayudan unas a otras”
Para el alcalde de El Vergel, el popular Miguel González, estos últimos ocho días han sido los más difíciles e intensos de su legislatura al tener que hacer frente a un desbordamientos del río Girona que ha arrasado una parte del municipio dejando más de 1.300 personas afectadas sin casas o con daños importantes en sus viviendas y la muerte de una persona. Con botas, mono de trabajo y pala en la mano González ha luchado día y noche por devolver la normalidad a su municipio y a sus convecinos.
Miguel González ¿se puede decir que Vergel comienza a volver a la normalidad después del desbordamiento del río Girona el pasado 12 de octubre?.
Vergel comienza ha ver una luz hacia la normalidad. Estos últimos días els sol nos ha acompañado, ha hecho buen tiempo y se ve otra cosa después de la catástrofe. Aún estamos trabajando en lo que respecta a la limpieza del pueblo, pero una semana después del desbordamiento del río y lo vivido, ahora la cosa es diferente al día después de la riada.
Las ayudas ya se han aprobado ¿esto que supone?.
Así es, ya se han aprobado las ayudas, el conseller Cotino me ha informado que contamos con una primera partida de 8.000 euros para que desde el Ayuntamiento podamos ir paliando los daños de las familias más afectadas y necesitadas. Eso supone un cierto respiro. Ahora vamos hacer una valoración de aquellas familias que precisan con más urgencia nuestra ayuda y una vez tengamos el balance ya el lunes o el martes como más tarde iremos entregando el dinero para que puedan adquirir aquellos elementos que precisen. En lo que concierne a la obra civil y las reformas o construcción de viviendas también se iniciaran los trámites y los trabajos.
La zona cero, como se la denominó desde un primer momento después de las fuertes lluvias, se ve este fin de semana invadida de un importante contingente de voluntarios que han acudido para ayudarles en las labores de limpieza. ¿Qué opina de esta solidaridad que se ha originado con los afectados?.
Lo veo maravilloso y me siento muy agradecido al comprobar la solidaridad que llega de muchas partes de la Comarca y de toda la Comunidad Valenciana. En este sentido tengo que agradecer la colaboración y las ayudas que hemos recibido de empresas de alimentación como ‘Más y Más’, que han venido a ofrecerme su gerente sus servicios y además no ha hecho entrega de 100.000 euros en bonos cheque para repartir entre las personas afectadas para que con ellos puedan adquirir aquello que más precisen. También hemos recibido ayudas de Carrefour, de Mercadota y de Eroski entre otras empresas. Solo tengo palabra de agradecimiento. La gente se ha volcado muchísimo, tanto ayuntamientos vecinos.
Pero también ha habido una gran solidaridad de personas particulares y anónimas que están aquí trabajando con ustedes por devolver la normalidad lo antes posible.
Sí. Ha habido una gran respuesta solidaria de gente que ha venido a quitar suciedad, escombros, barro, cañas, todo lo que ha arrastrado el río. Han estado y están aquí día y noche sin descansar. Para con ellos tengo un sentimiento de gratitud, de respeto y de cariño, porque es algo que no me esperaba. Esto me ha demostrado que en momentos difíciles las personas saben ayudarse unas a otras. Muchas gracias a todos ellos.
Dentro de esa vuelta a la normalidad ya se trabaja por volver a poner en marcha el colegio. ¿Para cuando será?.
Nuestra intención es que sea lo antes posible. Si el ejército, que ha trabajado muy duro, finaliza sus trabajos este fin de semana, nuestra intención es que el lunes se limpie el centro y para ello esperamos la llegada de mujeres de la limpieza de los municipios de la comarca que en un gran número se pondrán a limpiar el colegio y ya el martes a primera hora los niños y niñas de Vergel serán los primeros en volver a la normalidad. Además, con la vuelta a clase esperamos que muchos olviden la tragedia vivida.
Miguel González, en las primera horas de las fuertes lluvias del pasado viernes ¿pensó usted que podría ocurrir lo que han vivido en Vergel?.
Sinceramente no, ni yo ni nadie del pueblo. Hemos vivido en otras ocasiones de fuertes lluvias la subida de río pero sin pasar grandes niveles, pero una crecida como esta nunca. Esto ha sido una catástrofe que no puedes pensar que se produzca y mira por donde ahora ya sabemos que puede pasar y ahora tendremos que trabajar por prevenir que no vuelva ha ocurrir.
¿Cómo vivió usted aquellos primeros momentos de la crecida y posterior desbordamiento del río?.
Lo viví dentro del agua. Desde primera hora de la mañana estábamos informándonos de cómo bajaba el río, la lluvia no cesaba desde comenzó durante la noche del jueves. Pero una vez que el agua comenzó ha bajar con intensidad, esos momentos los viví con agua hasta la cintura e intentando sacar coches que habían taponado calles. Recuerdo que una señora salio de su casa cogida del brazo del Alférez de la Guardia Civil y el agua casi se los llevaba a los dos y me lancé ha ayudarles y nos arrastro a todos, gracias a un policía local que nos socorrió pudimos evitar la fuerza del agua. Recuerdo que pase unos momentos que ahora que lo pienso me digo “Dios mío”. Pero fue todo como echar una momeada a cara o cruz. Me siento de haber actuado como lo hice.
A sus convecinos que les dice ahora que la calma vuelve al municipio. ¿Qué les quiere transmitir?.
Quiero darles sobre todo las gracias. Gracias a todo el pueblo, pero especialmente a todos los afectados porque después de lo que han vivido han tenido paciencia, han tenido educación cuando han venido a pedir auxilio y han sido comprensivos pese haberse quedado muchos de ellos sin nada. Y ahora les pido que tengan un poco más de paciencia porque en breve volverá todo a la normalidad y que sepan que su alcalde y el ayuntamiento están y estarán con ellos ayudándoles en todo aquello que precisen.
A Miguel González desde un primer momento lo hemos visto limpiando, conduciendo camiones con escombros, conduciendo palas para retirar barro, todo por la noche y por el día acompañando a las autoridades y explicando la situación de su municipio. En todos esos momentos ¿qué sentía?.
Bueno sentía que como alcalde tenía que ponerme al frente de todo y luchar porque mi pueblo volviera a la normalidad lo antes posible. Además, consciente de que en las dependencias del Ayuntamiento tenía al secretario y a los funcionarios que se encargaban de la parte administrativa, a los que tengo que agradecer todo el esfuerzo que han realizado por que ellos han hecho un trabajo perfecto para que no fallara nada. Mientras yo me puse el mono de faena, las botas con la flota de mis camiones y grúas, así como la maquinaria de otras empresas quitar contenedores, cañas y lo más rápido quitar todo el barro que invadió gran parte de la población. En esos momentos yo no era el alcalde de Vergel, yo era un afectado más y me puse a trabajar hombro con hombro con toda la gente y ha organizar los trabajos.
Cuando usted como alcalde esta entre los afectados, los que trabajan por volver a la normalidad y ve que el esfuerzo realizado está dando sus resultados en un tiempo record, ¿qué siente?.
Miento una satisfacción muy grande y una alegría interior porque después de toda esta desgracia que hemos vivido Vergel vuelve a una incipiente normalidad. Siento que es otra forma de ser alcalde. Ahora voy por la calle y la gente viene a felicitar el trabajo que hemos realizado, ha darme las gracias por el esfuerzo efectuado y que yo considero que es mi deber como ciudadano y a la vez alcalde de Vergel. Incluso me siento agradecido porque gente de otras formaciones políticas distintas a la mía han venido a elogiar el trabajo “impresionante” que todos hombro con hombro estamos realizando para que la población vuelva a ser la misma de antes de la riada. Sinceramente he de decir que hemos padecido mucho, pero ha valido la pena el esfuerzo y las horas de trabajo sin descanso, porque al final me siento orgulloso de mis convecinos y todos juntos hemos realizado. No puedo pedir más.
¿Cuándo ha podido descansar durante todo este tiempo y en los momentos de descanso en que pensaba?.
Ha sido muy difícil el poder descansar debido a la magnitud de lo que hemos vivido. Si he de confesar que en estos días difíciles hubo un momento en que solo había dormido 15 horas que tuve que precisar atención médica porque casi me desplomo por agotamiento. Pero tras ese pequeño paréntesis, volví a la carga y puedo decir que estos últimos días he descanado un poco más. Lo que se refiere a dormir no he podido y menos los días de lluvias en los que no podía cerrar los ojos y tenía al lado las emisoras de radio para estar pendiente de cualquier emergencia. Pensar lo que ha sido pensar en los breves momentos de descanso, pues era que todo funcionase bien para que en breve se terminase esta pesadilla. Y la verdad, se ha hecho una labor encomiable en cuatro días. Un trabajo impresionante. Si se observan las fotos de los primeros días a la imagen de ahora, se puede ver una gran cambio.
¿Se puede hablar de un Vergel antes de la riada y de un Vergel diferente después de la tragedia desde el punto de vista humano como de infraestructuras?.
Es difícil decirlo, el pueblo no es que este igual. La normalidad de la gente parece que se va recuperando. La gente acude al Ayuntamiento a gestiones, Pero ciertamente esto es algo que todos los que vivimos en Vergel tardaremos en olvidar o quizás no lo olvidemos en toda nuestra vida. Eso sí, la gente sabe ahora que puede estar tranquila en su pueblo y así lo valora, porque sabe que si pasa algo como lo vivido cuenta con el apoyo de su ayuntamiento para hacer frente a las dificultades. Y esa es la satisfacción de una persona de decir que está arropada y esta tranquila en su casa.
Por último alcalde, cuando se comienza a regresar a una cierta normalidad ¿cuál es su objetivo inmediato ahora?.
Lo principal que quiero hacer es preocuparme para que la Confederación Hidrográfica del Jucar, para que lo que corresponde al río a su paso por mi término municipal, ya que somos el penúltimo pueblo por donde pasa el río Girona para que este todo en condiciones. Asimismo, voy a preocuparme para que conjuntamente con mis amigos alcaldes de las otras poblaciones que compartimos el río que el próximo mes de septiembre creemos un consorcio para poner brigadas de limpieza del cauce del río, lo quiera la Confederación o no lo quiera. No estoy dispuesto a que lo vivido estos últimos días se vuelva ha producir y mi intención es trabajar para prevenir una nueva catástrofe.